lunes, 13 de junio de 2011

Ensayo sobre la importancia de las teorías evolucionistas en la psicología


Introducción

         Actualmente existen varios sistemas para conocer niveles de aprendizaje en las escuelas, niveles de inteligencia, sistemas educativos, procesos cognitivos, etc., en un sistema global en donde la economía es la nueva transformadora de sociedades e ideologías resulta importante conocer mejor los procesos de aprendizaje para el desarrollo de una sociedad más competitiva y no sólo eso, el ritmo tan acelerado de vida en donde la mayor producción posible demanda un mayor esfuerzo emocional, físico y psíquico del ser humano, es necesario un conocimiento más profundo sobre el impacto que estos cambios provocan en el hombre.
         La curiosidad por los procesos psíquicos no siempre tuvo la misma relevancia, en la antigüedad la pregunta sobre ¿qué es el hombre? , tuvo un origen metafísico en la filosofía griega y en las épocas siguientes, fue hasta el siglo XIX que la pregunta viró repentinamente al salir de lo meramente inmaterial para entrar en un plano casi antropológico que cuestionaba no sólo su esencia, sino su origen y lugar en la naturaleza. La respuesta encontrada a través del pensamiento de muchos filósofos, científicos y pensadores reunió postulados en una sola teoría que explicaba no sólo el origen del hombre sino también la posible explicación a su superior lugar en la escala biológica de la naturaleza.
         La Teoría sobre el origen de las especies desarrollada por Charles Darwin y publicada en 1859 revolucionó el pensamiento del siglo XIX, las ciencias comenzaron a influenciarse de esta teoría y se lograron grandes descubrimientos, el avance que tuvo la psicología de la época fue a pasos agigantados.
         Primero de manera empírica y transformándose poco a poco en una ciencia experimental, la psicología también vivió la influencia de las teorías evolucionistas de manera extraordinaria, de la teoría de Darwin derivaron otras que impactaron una y otra vez la investigación de la época, el “parentesco” cercano del hombre con los homínidos, la selección natural, la función adaptativa, la continuidad de las especies y la génesis de los rasgos fueron llevando, casi de la mano, el rumbo de la psicología y su objeto de estudio, ya no se trataba sólo del alma, la psique o la conducta, ahora se encontraba el ser humano en el mismo estatus que cualquier mamífero de la naturaleza y por lo tanto, sujeto a la teoría de la evolución.

Las teorías evolucionistas


         La búsqueda del ser humano por conocer y entender su entorno ha sido, sin lugar a dudas, el motivo primordial por el cual el pensamiento humano ha ido evolucionando, la necesidad del hombre por entender los fenómenos que observa cotidianamente ha impulsado el desarrollo de las sociedades y sobre todo, de las ciencias. De mano de la filosofía, el interés del hombre por el hombre mismo ha ido modificando la concepción que se tiene del universo.

         Los nuevos descubrimientos fueron modificando teorías existentes y permitieron el nacimiento de nuevas corrientes ideológicas que a su vez modificaban otras, grandes filósofos y científicos desafiaron lo establecido para ir más allá y generar nuevas preguntas, experimentaron, investigaron y descubrieron marcando una tendencia siempre hacia adelante, a investigar más allá de lo descubierto, gracias a esos incansables pensadores la ciencia estableció sus bases y postulados básicos, ésos en los que se asienta actualmente todo lo que conocemos.

         La corriente ideológica que nos interesa aquí, tuvo antecedentes en el pensamiento griego a través de Anaximandro, este filósofo griego creía      que el origen de la vida estaba en el agua, esa idea fue haciéndose cada vez más fuerte con el paso de los siglos a través de varios personajes importantes en la conformación de esta teoría, Goethe fue el primero en elaborar una teoría evolucionista orgánica para sus investigaciones botánicas y muchos años después, un matemático astrónomo francés creó la hipótesis de la evolución del mundo inorgánico, la teoría de la nebulosa original del marqués de Laplace inspiró a otros científicos, tiempo después de la publicación de Laplace, el geólogo inglés Sir Charles Lyell escribe Principios de Geología en donde defiende un evolucionismo geológico. Hasta este momento no se había incluido al hombre en esas teorías, fue hasta finales de 1800 que Erasmus Darwin propuso la idea de que todos los animales de “sangre caliente” provenían de un mismo origen y que Dios les había otorgado animalidad, aunque se insinuaba que el hombre podría estar incluido, no fue del todo claro ese punto, fue Jean-Baptiste de Lamarck quien depuró los trabajos de Erasmus para desarrollar una teoría sobre el comportamiento y que en su tiempo fue muy polémico porque incluía al hombre. Varios investigadores influenciados por estas teorías desarrollaron experimentos y nuevas teorías, pero lo que verdaderamente cimbró todo lo establecido hasta entonces fue la revolucionaria teoría de Charles Darwin publicada en 1859 y a la que llamó “El origen de las especies” y de la cual se derivaron otras más modificando el pensamiento de la época, no sólo en las sociedades, la ciencia tuvo un redireccionamiento y una nueva conformación después de esta teoría y aunque aparentemente la psicología estaba distante, las investigaciones posteriores en ese campo utilizando las nuevas teorías evolucionistas abrieron un abanico de posibilidades en el campo psicológico y un nuevo rumbo en la experimentación psicológica surgiendo varias tendencias de pensamiento.

Principales postulados evolucionistas
         Para poder observar de manera clara la forma en que estas teorías impactaron a la psicología de ese tiempo hasta la época actual sintetizaremos los aspectos básicos e importantes de dichas teorías.

         Un trabajo que influyó en la Teoría de Darwin fue el realizado por Lamarck en 1809, Filosofía zoológica, aquí aparece lo que se conoce como herencia de los caracteres adquiridos, éstos son:
  • Adaptación al medio físico
  • La función crea el órgano
  • Transmisión de caracteres
  • Efecto acumulativo



Para explicarlo de manera simple podemos decir que una especie enfrenta alguna modificación importante en su hábitat y debe adaptarse, para ello su organismo desarrolla ciertos mecanismos que puede tener cambios físicos o incluso bioquímicos para adaptarse al cambio, la lógica indica que ante las nuevas condiciones ambientales sobrevivirán los que mejor se adapten, de manera que serán las especies que se reproducirán transmitiendo esos cambios físicos y/u orgánicos a la siguiente generación de manera acumulativa, es decir; al paso del tiempo, la especie entera presentará dichos cambios.
En lo referente a los postulados de Darwin, se explica el proceso de lo que él llamó “selección natural”, la sobrevivencia del más fuerte y el más apto:
  •    En cada especie nacen más individuos de los que pueden sobrevivir, los recursos naturales de su medio ambiente no alcanzan para todos los nacidos.
  •   Desde el nacimiento están establecidas las diferencias que harán que unos sobrevivan y otros no.
  •   El primer principio nos indica que al nacer muchos y sobrevivir pocos se garantiza la supervivencia del más dotado.
  •   La lucha por la sobrevivencia da como resultado la aparición de nuevas habilidades que cuando llegan a ser un factor predominante en la especie, se transmiten a la nueva generación.


Ahora trataremos de vincular estos postulados y principios con las corrientes psicológicas que derivaron de estas teorías evolucionistas y que sin duda, impactaron de una manera directa al estudio de la conducta y el aprendizaje en el hombre e impulsaron su desarrollo incluso hasta nuestros días.

La psicología animal
         Las teorías evolucionistas influyeron para que se comenzara la experimentación en animales, el postulado sobre la continuidad de la escala biológica provocó que varios psicólogos buscaran en los animales algún indicio de inteligencia, se basaron en las anécdotas sobre el comportamiento de animales domésticos y concluyeron que en efecto, los animales poseían cierto grado de inteligencia, a esta corriente se le llamó La escuela anecdotista. Dentro de la psicología animal hubo investigadores que basados en el principio científico del reduccionismo explicaban el comportamiento animal como instintivo (escuela instintivista) y otros más decían que el proceso era por ensayo-error-éxito. La psicología experimental dejó el anecdotismo para observar a animales en su medio ambiente controlando algunas variables, Lloyd Morgan fue el precursor de esta tendencia y en laboratorio será Thorndike quien comenzará a utilizar aparatos mecánicos para investigar animales. Surgió también una escuela llamada mecanicista, en esta corriente se apoyaba el hecho de que los animales respondían a movimientos mecánicos, casi inconscientes y que algunos investigadores de esta corriente creyeron producto de una reacción ante el placer o el dolor. Otra escuela llamada ambientalista declaraba que era el ambiente el responsable de la conducta y nada más, casi al mismo tiempo surge la escuela genetista que declaraba el origen genético de ciertos patrones de conducta, aquí es importante el hecho de que en los experimentos realizados en esta escuela está la cruza reproductiva de los animales más capaces entre sí, y de los menos capaces de igual manera, los resultados obtenidos han mantenido vigente esta teoría hasta nuestros días. En Europa se desarrolló el estudio del comportamiento animal en su medio ambiente con Konrad Lorenz a la cabeza, la escuela etóloga realizó importantes experimentos con descubrimientos que vinieron de nuevo a revolucionar la psicología, los etólogos no sólo observaban al animal en su medio ambiente sino que incluían algunas variantes en la experimentación y se levantaba un registro desde el nacimiento del animal recogiendo información importante.

         La importancia de la psicología animal, influenciada en sus inicios por las teorías evolutivas, promovió el desarrollo de lo que fue la psicología comparada, se trataba de transpolar el resultado de las investigaciones en animales a la conducta humana.

De la psicología comparada a la psicología diferencial
         Cuando las teorías evolucionistas se establecieron completamente, nuevas perspectivas teóricas y prácticas plantearon una serie de problemas: “Efectivamente, las modificaciones que llevan a la mejor adaptación otorgan al sujeto  -diferenciado-  más posibilidades de proliferar y un mayor margen de supervivencia. Era preciso, por tanto, saber cuáles de esas modificaciones, son favorables y cuáles no, y también conocer su amplitud, su influencia y los mecanismos transmisores, si los hubiere” (García et al., 1992).  Ahora el reto ya no era encontrar similitudes entre el comportamiento y aprendizaje animal y el humano, aclarado el lugar del hombre en la escala biológica se inicia una búsqueda por encontrar los factores que determinan las diferencias individuales ¿Qué hacía diferente a un humano de otro?

Un médico español llamado Juan Huarte, publicó en 1575 Examen de ingenios para las ciencias, aquí postulaba la idea de que ciertas señales pueden indicar ciertas habilidades y que otros factores, como los padres, la dieta y los cuidados al nacer podían influir en el temperamento y la preparación posterior, sus trabajos fueron retomados cuando aparecieron las teorías evolucionistas por fisónomos y frenólogos.

         La frenología fue parte de la psicología diferencial, declaraba que las diferencias entre las aptitudes o facultades de una persona se podían conocer por la forma de su cráneo, esta corriente no llegó a extenderse, actualmente ha dejado de tener importancia en la psicología moderna. Casi a la par que la frenología, la fisiognomía también buscaba encontrar las diferencias de facultades y aptitudes en lo físico de los sujetos, específicamente en el rostro, lo rasgos fisonómicos fueron también estudiados, pero al igual que la frenología, terminó por desvanecerse. Como resultado de estas corrientes aparece la tipología, en esta se tomaron las medidas antropométricas y la estadística para clasificar tipologías somáticas según la masa del cuerpo, la estructura y el desarrollo del tronco, a cada tipo le corresponden ciertas características psíquicas, esta escuela se desarrolló por todo el mundo hasta que en Estados Unidos se llegan a estandarizar los tipos en tres elementos estructurales, los que hasta hoy día prevalecen: endomorfismo, mesomorfismo y ectomorfismo.

         Dentro de la psicología diferencial se desarrollaron varias investigaciones tratando de encontrar las diferencias individuales, los estudios sobre el tiempo de reacción que llevó a cabo Helmholtz en 1850 fueron una especie de amalgama entre las teorías evolucionistas, la fisiología, la neurología y la psicología, Helmholtz logró encontrar diferencias claras en los tiempos de reacción del estímulo nervioso y estableció las bases para que investigadores posteriores descubrieran que las diferencias se encontraban en varios factores externos, pero principalmente, en el cerebro humano. Era ahí, en donde habrían de buscarse las diferencias individuales.

Midiendo las capacidades humanas.
         El desarrollo de la psicología dentro de las teorías evolucionistas tuvo grandes aciertos, conceptos como la impronta, adquisición de aprendizaje, hábitos, conducta y reflejo condicionado, surgieron de toda esa vorágine en experimentación, estos conceptos sirvieron para el desarrollo de nuevas teorías y nuevas investigaciones que hasta hoy día siguen vigentes no sólo en la psicología moderna sino en la pedagogía, la fisiología, la psicología clínica, la sociología e incluso en áreas aparentemente lejanas como la mercadotecnia y la publicidad.

         Cuando la búsqueda de las diferencias individuales se situó en el cerebro humano, Sir Francis Galton tomó los principios evolutivos para declarar que las diferencias eran heredadas y medibles, no sólo las físicas, sino las psíquicas también, a él le debemos el uso de las huellas digitales como una característica distintiva entre los seres humanos, en la psicología diferencial fue el impulsor de la psicometría, apoyado en la teoría de la selección natural se planteó la posibilidad de que fuera la inteligencia el factor clave en el desarrollo de nuestra especie, para su investigación desarrolló los métodos de encuesta que hasta el día de hoy se utilizan y los estudios con gemelos que determinó lo que hoy se conoce como genética del comportamiento. Galton propuso un método de intervención social en donde los “más inteligentes” se reprodujeran lo suficiente y los “menos inteligentes” lo menos posible, se deducía pues que las personas inteligentes eran mejores y más aptas pero, habría primero que definir a la inteligencia.

         Alfred Binet aparece en Francia desarrollando un test mentales que identificaba en las escuelas a alumnos que tenían deficiencias en su aprendizaje y propuso que la inteligencia era únicamente la capacidad de adaptación al medio. En 1916 Lewis Terman adaptó en la Universidad de Stanford el test de Binet para los estudiantes americanos y hasta la época actual, el test Stanford-Binet es una de las pruebas  de inteligencia más utilizadas en todo el mundo. Terman acuñó el término de Cociente intelectual (CI), mediante una ecuación se obtiene el nivel de inteligencia de una persona con un número. Este test ha sido utilizado para distintos fines y se han presentado bastantes inconsistencias sobre su universalidad y confiabilidad ya que no contempla cuestiones como cultura y clase social.

Conclusiones
         Fue precisamente la medida de las capacidades mentales lo que generó un desarrollo de la psicología en varios ámbitos: la psicología de la educación, la psicología social, la psicología clínica, las neurociencias de la conducta, etc. La inteligencia viene a representar a la selección natural al ser considerada como el factor por el cual nuestra especie evolucionó por sobre otras especies, sin embargo; las teorías evolucionistas nos entregan también el concepto de innatismo y el de ambientalismo, la psicología moderna debe establecer la relación entre estos tres conceptos (innatismo-inteligencia-ambientalismo), pero primeramente debe encontrar la definición concreta de la inteligencia para después establecer de qué manera se correlacionan estos tres factores. El evolucionismo transformó a la psicología de su tiempo y aún hoy día lo sigue haciendo planteando nuevos enigmas ¿qué es exactamente lo que se hereda? ¿La inteligencia es realmente la capacidad de adaptación al medio o es la inteligencia lo que nos permite modificar nuestro medio? ¿El ambiente nos hace más inteligentes o disminuye nuestras capacidades intelectuales?
El impacto de las teorías evolucionistas sigue repercutiendo en la psicología moderna porque al responder a ciertas preguntas, la perspectiva cambia y aparecen nuevos cuestionamientos. Actualmente las nuevas tecnologías comienzan a develar una parte del ser humano que poco a poco sale de las sombras para mostrarse colmado de preguntas más que de respuestas, ahora podemos ver las diferencias físicas y químicas de nuestros cerebros, el siguiente paso es agotar todas las posibilidades en investigación para encontrar el significado y utilidad de esas diferencias para la psicología.
          


Referencias:
Santamaría, C. (2002). Historia de la Psicología. El nacimiento de una ciencia. España: Ariel Psicología, Cap. 5


García, V. L.; Moya, S. J. y Rodríguez, D. S. (1992) Historia de la Psicología. Introducción. Madrid. Siglo XXI. P.p. 52-74

1 comentario:

alejandro hernandez diaz dijo...

me sirvió mucho este trabajo que expones, yo estudio en linea y la mayoría de veces no se ni como empezar una tarea, este tipo de publicaciones me orientan. así es que yo encontré la botella pero para ayudarme gracias. saludos